miércoles, 11 de mayo de 2016

Va en grande los 50 de Fefita La Grande

Fefita La Grande
Por Marcelo Peralta

Santiago, R.D.- El United Palace de Nueva York en Estados Unidos con el espectáculo “50\20”, el 29 de mayo, será el escenario predilecto para celebrar los 50 años como merenguera de la sabanetense “Fefita La Grande” y los 20 en el arte de los humoristas Miguel Céspedes y Raymond Pozo.

Manuela Josefa Taveras adelanta que cuando llegue de Estados Unidos va a tratar de hacer algunas fiestas de celebración en lugares sus deseos son hacer 50 bailes en 50 lugares diferentes del país.

Tocará en la “Capital”, “Higüey”, “La Romana”, “Santiago”, “Bonao” y su pueblo de nacimiento que es Santiago Rodríguez, entre otras locaciones.

A sus 72 años de edad, Manuela Josefa Cabrera-Fefita La Grande- sigue como el primer “café” y no piensa en el retiro por el momento.

No está tocando tantas fiestas, “pero confiesa que sí se tocan 12 y 15 en un mes, dependiendo,  ya que no puede resistir como eran 30 años atrás.

Fefita ha sido la primera mujer en hacer sonar el merengue típico en Europa y Estados Unidos.

Fefita confiesa que llevar una vida artística y familiar como es su caso no es tarea facil, sino que es muy difícil.

Sin embargo, dice que goza del privilegio de ser madre de seis hijos: Miledys, Arelis, Ivelisse, Rafelito, Julio César y Raulito.

Tiene 14 nietos y una bisnieta, los cuales viven en Estados Unidos.

“La Carrera me ha separado en una forma de la familia, pero ya mis hijos son hombres y mujeres”.

“Me voy a retirar cuando me muera.

“Me quitan el acordeón”.

“Me quitan el escenario”.

“Me quitan este micrófono”.

“Me pueden comprar la caja, porque esa es mi vida”.

“Mi corazón”.

“Mi vida entera está en los escenarios”.

“Si voy a un espectáculo que no sea mío los piecitos me comen”.

“Yo quiero subir al escenario, porque esa es mi vida”.

“Dios quiere, voy a decir como en algunas partes de mi país me dicen la Celia Cruz dominicana”.

“Voy a estar activa hasta que me muera en los escenarios”.

“Y cuando ya no pueda cantar ni tocar acordeón, desea que su familia la lleve a los conciertos para estar cerca del escenario”.

“Hay Fefita por mucho tiempo”.

“Tengo ánimo y deseo de vivir y trabajar, hay demasiado”.

“Dios me va a seguir ayudando”.

Será Dios que le pagará a mi gente para seguirme por tanto tiempo, admirarme, quererme, respetarme de verdad que sí”, dice quien comenzó a tocar el acordeón a los 7 años de edad.

“Desde que me pusieron el nombre de "La Vieja Fefa", que a los 22 años de edad la bautizaron en la palestra pública, sin despegarme para nada.

Siendo joven andaba montada en caballo y burro con los instrumentos arriba.

 “Pasaban muchas cosas en los tiempos cuando se peleaba en las fiestas”.

“Los pleitos armados de cuchillos, palos y piedras, ya gracias a Dios no se ve”, “Hubo ocasiones en su vida corrió peligro”.

“Pasábamos mucho trabajo”.

“Te voy a decir la verdad, pueden hacer todo lo que quieran, pero menos jugar con mi nombre, porque bastante trabajo y trasnoches pasé para conservar y mantener en alto el nombre de mi República Dominicana, con el nombre de Fefita La Grande”.

“No tengo rival ni competencia en el género femenino, sino hermanas y compañeras”.

“Adora a todas las que tocan ese instrumento, en referencia a María Díaz y La India Canela”.

“A todas las que van después de mí les tengo un respeto muy bonito”.

Y confiesa que hay mujeres de esas que se han inspirado en mí.

“Las quiero muchísimo”.

“A los hombres ni te digo, porque todos me adoran, me respetan y donde llega Fefita La Grande hay un stop”.

“En estos años el merengue típico ha cambiado mucho, introduciéndole nuevos ritmos”.

“Para adaptarse y mantenerse en el gusto de la gente, hace música de tradición, merengue derecho”.

“Pero claro está, que yo soy un músico a la moda, yo vendo una imagen, un nombre, y aparte de eso en las fiestas siempre estoy a la vanguardia, siempre le pongo su mambo a los merengues”.

“No acostumbro mucho le pongo su mambo para que la gente goce, disfrute de mi música”.

Dice que hay ocasiones “a veces duro mucho sin ir a Estados Unidos, como ahora, que duré 13 años sin viajar y ellos venían”.

“Ahora que estoy viajando”.

“Nos estamos viendo siempre”.

“Hemos estado juntos y separados porque ellos viven fuera, pero aunque me den los millones de Chanflin nunca voy a vivir en Estados Unidos, porque tengo un público maravilloso en República Dominicana que me ama y respeta”.

“Mi Carrera está aquí”.
“Mi trabajo está aquí”.
“Tengo mi casa”.
“No vivo en una mansión”.

“Vivo cómoda con todo lo que quiero”.

De sus hijos, ninguno se interesó en seguirles los pasos en la música.

Dice que Julio César toca muy bien el acordeón, pero no lo tiene de profesión, y que Arelis y Rafelito son los bailarines de la familia.

“Yo le pregunto, cuando la veo bailando en las fiestas: -¿muchacha a quién tú saliste bailando tan bueno?-. Ella grita -a mi mamá.

En el espectáculo “50-20” en el United Palace, que producirá el empresario Vidal Cedeño, prometió que va a dar todo de sí.


Compartirá escenario junto con buenos artistas, y que va a tratar de hacer un espectáculo bien lindo, como  los dominicanos, tanto de aquí como allá, se lo merecen. 

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