sábado, 14 de noviembre de 2015

Guarda minuto de silencio en Alianza Francesa de Santiago por atentados en París.

El señor Cyril Anis, Alianza Francesa de Santiago,
Foto José Manuel Castillo.
Por Roberto Pérez y Marcelo Peralta
Santiago, R.D.- La Alianza Francesa de Santiago rindió este sábado un minuto de silencio en honor a los fallecidos en Paris, a consecuencia de los atentados terroristas este viernes que han dejado cerca de 200 muertos y cientos de heridos.

Su Director Cyril Anis expresó que estos actos terroristas no solo impactan a Francia sino al mundo entero.

Leyó en francés un mensaje en nombre de la Embajada de Francia en la República Dominicana y de la Fundación de la Alianza Francesa de París.

A continuación el mensaje de la Embajada de Francia en la República Dominicana.

MESSAGE DE L´AMBASSADE DE FRANCE EN REPUBLIQUE DOMINICAINE
ATTENTATS DE PARIS

ATENTADO EN PARIS
 L’ambassade de France et avec elle toute la communauté française de République dominicaine sont de tout cœur avec les victimes des actes de barbarie qui ont frappé Paris et Saint-Denis.

Un deuil national a été décrété par le Président de la République pour trois jours.

Pour témoigner de notre émotion et de notre solidarité, l’ambassadeur de France invite nos compatriotes et tous nos amis dominicains à se rassembler dimanche 15 novembre à 18h sur la Plaza Duarte, dans la zone coloniale de Saint Domingue.

La Embajada de Francia y con ella toda la comunidad francesa de República Dominicana están de todo corazón con las víctimas de los actos de barbaría quien tocaron a Paris y Saint Denis.

“Un duelo nacional por 3 días estuvo anunciado por el Presidente de la República”.

Para compartir emoción y solidaridad, el Embajador de Francia invita a sus compatriotas y todos los amigos dominicanos a unirse el domingo 15 de noviembre a las 6:00PM en la Plaza Juan Pablo Duarte en la zona colonial de Santo Domingo.

Hechos:

Está considerado como el peor atentado en la historia de Francia y que sacudió al mundo aunque los autores fueron asesinados, sabían hablar perfectamente el idioma francés y conocía bien la zona.

Esos actos provocaron un auténtico baño de sangre con un saldo de de casi 200 muertos, decenas de heridos y es la mayor conmoción que vive el país desde la Segunda Guerra Mundial sacudió al mundo.

La operación terrorista sin precedentes, que comenzó aproximadamente a las nueve y media de la noche, se produjo en siete lugares de la capital y en las inmediaciones del Stade de France, donde Hollande asistía a un partido de fútbol entre Francia y Alemania.

En ese lugar se escucharon varias detonaciones de bombas y disparos de armas de fuego. El encuentro no fue suspendido y el público recién tomó conciencia de lo ocurrido cuando se aprestaban a salir.

Varios miles de espectadores se precipitaron al centro del campo de juego en previsión, mientras la policía patrullaba las inmediaciones e inspeccionaba las graderías en busca de explosivos o de terroristas ocultos.

Horas después, los franceses supieron que el ataque en las inmediaciones del estadio fue protagonizado por dos kamikazes, que provocaron la muerte de varias personas. 

Es la primera vez que se registra en Francia un ataque de esta naturaleza contra un lugar donde se celebra un espectáculo público.

La principal operación de la serie macabra se produjo en el teatro Bataclán, ubicado en el Boulevard Voltaire, en el distrito XI de la capital, donde un grupo armado ingresó a esa sala de espectáculos durante un concierto de rock.

"La sala estaba completa, de modo que sin duda hubo una masacre", afirmó un asistente poco después de haber logrado escapar. Al comenzar el ataque, un periodista de la emisora Europa 1 que cubría el concierto vio "por lo menos a tres hombres" armados con fusiles de asalto.

Los rehenes que consiguieron salir antes de la masacre, alrededor de 40, fueron acogidos en un café cercano para prestar declaración ante la policía.

Los terroristas dispararon primero indiscriminadamente contra el público y luego contra el escenario. 

Acto seguido, en lugar de retirarse, tomaron como rehenes a los espectadores y se atrincheraron dentro de la sala, donde permanecieron por lo menos dos horas hasta que comenzó el asalto a cargo de las fuerzas de élite de la Brigada de Investigaciones e Intervención (BRI).

La irrupción de las fuerzas del orden se produjo a las 0.40 de la madrugada y duró por lo menos 10 minutos. Según anunció horas después la prefectura de París, tres de los terroristas se suicidaron accionando sus cinturones explosivos.

Al entrar en la sala, los bomberos y los socorristas encontraron "un escenario digno del Apocalipsis", declaró uno de los médicos, mientras acompañaba a un herido hasta la ambulancia.

"Había cuerpos por todas partes, muertos o heridos, no sé. 

No se podía saber. Había verdaderos charcos de sangre, gente histérica y una situación general de caos absoluto", narró un comando de la BRI. "Es una carnicería", insistió.

A la 1.30 de la madrugada el presidente Hollande, acompañado del ministro del Interior, acudió al Bataclán para informarse personalmente sobre esa masacre sin precedentes.

Otro de los ataques importantes ocurrió en el bar Le Petit Cambodge del X distrito de París, donde un hombre armado con un fusil de asalto disparó indiscriminadamente contra los clientes, dejando numerosos muertos y heridos.

Igualmente se registraron tiroteos ante el restaurante Le Carillon, ubicado en la calle Bichat, en la zona de Halles, frente a un McDonald's de la calle de la Fontaine au Roi, y en otros dos lugares.

En pocos minutos, en París se instaló un auténtico clima de guerra. 

Al conocer las informaciones -a través de las redes sociales y de los alertas transmitidos a los celulares por la prensa- la gente abandonó precipitadamente los restaurantes y lugares públicos. La ciudad fue invadida de inmediato por el ruido de las sirenas de los automóviles de la policía, bomberos y ambulancias que se desplazaban a gran velocidad e incluso por las veredas y de contramano.

La alcaldía de París pidió a los residentes que no salieran de sus casas, mientras las fuerzas del orden estaban en estado de alerta máxima porque los autores de los tiroteos habrían conseguido darse a la fuga.

A las 22.30 horas se declaró el Plan Blanco en todos los hospitales de la región a fin de hacer frente a esta situación de emergencia que Francia no conocía desde que terminó la Segunda Guerra Mundial.

Al mismo tiempo, se reforzaron las medidas de seguridad en los principales sitios estratégicos de París, se cerraron algunas estaciones de metro y se adoptaron medidas de extrema seguridad en aeropuertos, estaciones de trenes e instalaciones estratégicas.

Indicios

Hacía semanas que las autoridades esperaban un ataque coordinado, según indicaron fuentes del Ministerio del Interior. Apenas 48 horas antes las fuerzas de seguridad detuvieron a un islamista de 25 años que proyectaba un ataque contra el arsenal de la marina en la ciudad de Toulón, en el sur del país.

Esa operación al parecer estaba coordinada con los ataques concretados anoche en París.

Después de cinco horas de horror, que parecieron formar parte de una pesadilla, las fuerzas de seguridad parecían controlar la situación. Pero Francia, por primera vez después de mucho tiempo, no pudo dormir.


El miedo instaló en cada casa una amenaza de dimensión desconocida, que pone la muerte en el centro de la vida cotidiana del país.

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