miércoles, 9 de julio de 2014

Anhelos truncos

Por Marcelo Peralta
A los filólogos les intriga el que en el mundo existan 5 mil lenguas, por la carencia de evidencia para el cabal estudio de ésta temática.

En tanto que los sociólogos se especializan en estudios rurales, urbanos, la educación, la cultura, la comunicación, entre otras.

Concienzarnos y educarnos en la disciplina de enfrentar tareas sociales orientadas a conquistar bienes para la mayoría con costumbres diferentes,  hábitos, regionalismo, nivel educativo, resulta muy cuesta  arriba.

Persuadir a un iletrado funcional es más fácil que hacerlo ante un político capitalista que con el manejo de los recursos de los ciudadanos se hace millonario.

Los políticos dominicanos administran los recursos del pueblo y se creen que el dinero que ingresa a las arcas son para dilapidarlos en su provecho y desviarlos a hacer las obras donde les parezca.

El ciudadano paga impuestos abusivos y los responsables de instituciones los despilfarran, ya que se creen que lo que va al erario público es suyo.

30 son los derechos del ciudadano y los políticos de turnos hacen de ellos una propiedad.
Dilapidan el dinero que pagamos los ciudadanos en impuestos y elegimos senadores, diputados y síndicos que se convierten en insípidos, corruptos, violadores de mujeres, construyen edificaciones lujosas.

Mientras andan en las calles buscando el favor del pueblo son muy complacientes, llegados al solio presidencial y congresual se olvidan de que saludaban a personas sudorosas, abatidos por el hambre, la miseria, las dificultades, enfermos y jamás se acuerdan en llevarle algo que mitigue sus dificultades.

Retornan, con un grupo de alcahuetes, viralatas y perros realengos llenos de garrapatas y  cada 4 años a la faena, mitigan el hambre de las gentes con un asopao usando arroz podrido y reconquistan el voto para seguir en el poder.
Pero la culpa no es de los mendigos políticos que vencen a los votantes, es la ignorancia que nos arropa.

Si una persona logra alfabetizarse, empoderarse, defender sus derechos de exigir cuánto es el costo de su voto, saber cuáles son sus deberes, aprenderá a pensar y actuar.

A los filólogos les intriga el hecho de existir en el mundo alrededor de 5 mil lenguas  y para ellos es difícil determina la carencia de evidencia para estudiar ésta temática.

El ser humano debe comenzar a entender a rechazar a los políticos ya que los engañan cada cuatro años con promesas falsas.

El político conoce la idiosincrasia y vulnerabilidad del ciudadano y ciudadana dominicana y por eso lo engaña fácil y vilmente.  

Y es ahí que a muchos de los políticos partidistas criollos les interesa que se deteriore la salud de la gente, que crezca corrupción general, que se carezca de planificación, más deficiencia en el desarrollo educativo, de la cultura, que los jóvenes no practiquen deportes, sino que consuman drogas y se conviertan en guiñapos.

A los políticos no les interesa que surjan fundaciones comunitarias, que no existan personas que hagan investigaciones en el área social, porque mientras menos conocimientos adquieran los ciudadanos y ciudadanas es más fácil engañarlas y mantenerlas en el oscurantismo.

Cada día, en República Dominicana habrá más dificultades para que el gobierno construya obras en los pueblos, ya que las personas están sumisas y pendientes a que los políticos les resuelvan sus problemas personales, jamás los generales.

27 eran los partidos políticos que había en República Dominicana, sin embargo, dentro de poco habrá 28 con el reconocimiento por parte de la Junta Central Electoral a uno nuevo.

Cada partido que la JCE reconozca es un gasto para el ciudadano ya que para que esa entidad política funciones tenemos que pagar más elevados impuestos.

Y los miles de haitianos que entran diariamente a nuestro país, son cargas que van a pesarnos a nuestros bolsillos.

Dotar de documentos a los haitianos, carga que nos han puesto a los dominicanos conlleva una suma  más elevada que la construcción de la carretera para unir al Cibao con el Sur, por cualquier distancia.

Lo que sucede es, que los cibaeños y sureños no se han empoderado para exigir a sus autoridades las obras prioritarias, porque carecen de conciencia y doblar el pulso a los políticos.

En el 2016 el pueblo tiene la oportunidad de hacer valer sus derechos en las urnas.

A Dios que nos proteja de tan vorágine.    

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