sábado, 7 de junio de 2014

Enlodar a un sabanetero auténtico, es hacerlo contra un pueblo entero.

Pedro Espinal
Por Marcelo Peralta.
Una ofensa contra el agrónomo Pedro Espinal, próspero empresario es un insulto a toda la sociedad nacional.

Un desalmado de la moral y la decencia, como el insípido comunicador Luis Sandoval ha tomado el canal 8 de Telenovisa propiedad del empresario maeño Iván García, presidente de la Federación Dominicana de Comerciantes-FDC- para enlodar la buena honra de a personas honorable en Mao y ha tomado el nombre del sabanetero Pedro Espinal.

Esta vez, si Sandobal ha tomado de relajo a empresarios en Mao y personas honestas, con Pedro Espinal no le irá como con otras personas, porque defenderemos hasta con la sangre el nombre de este humilde, honesto y trabajador sabanetero.

El nombrado Luis Sandoval, quien arrastra un prontuario de quejas e indelicadezas, sabidas por la sociedad de Valverde y la Justicia, donde se dice que hay funcionarios judiciales que lo protegen, ésta vez tiene a un hueso duro duro de roer.

Decía el apóstol cubano José Martí: Que los hombres no pueden ser más perfectos que el Sol, porque éste quema con la misma intensidad que la luz que calienta.

Martí, un consagrado periodista, escritor en sus tiempos mozos y dotado de inmensas cualidades sostenía que la personalidad hace al hombre lo que el perfume a la flor.

Es  bien sabido por el hombre y la mujer, que el único animal que no tiene que trabajar para ganarse el sustento es el perro, y que su única misión es ser cariñoso con su amo.

Hombre de buena disposicion de animo, difunde amistad, alegria, salud sobre todos los actos de la vida, se posa sobre las tinieblas y es como un faro que arroja luz.

Espinal, es un hombre nacido en la tierra del bravío general Santiago Rodríguez, héroe de la Cuba de la cuna de la Restauración, y caracterizado como visionario y de corazón limpio.

Esas cualidades de las que está revestido el sabanetero Espinal, radicado sus empresas en Mao, provincia Valverde y otros puntos del país, le da mayor vuelo a la inteligencia, consigue embellecer y esplandecer a lo que de por sí es bello, infundiendo sentimientos como un poema latente sin palabras.

El agrónomo Pedro Espina, un profesional sin TECHAS en la sociedad dominicana y a nivel internacional, es un hombre ecuánime, reflexivo, seguro en su accionar, confiado, justo, metódico, equilibrado, sincero, cortés, apreciado por la sociedad y por eso, es que trilla por sendero positivo, concita el desarrollo personal, conquista el progreso, el desarrollo, la simpatía, admirado, respetado, es amistoso, sereno, merece vivir en sosiego, paz, armonía, y hay que respaldarlo.

Los sabaneteros sensatos, si tenemos que aportar nuestras vidas y la sombra de nuestro cuerpo que deja al caminar por la luz del Astro Rey como lo es el Sol, no vacilaremos en hacerlo, antes que permitir que un enajenado mental y sin columna como Luis Sandoval siga enlodando el buen nombre del conciudadano Pedro Espinal.
  
Si a Sandoval les está fallando la maza de broca que acuda a un especialista de la conducta humana, porque contra Espinal, el moño se les ha torcido. 

Pedro Espinal, es un hombre de respeto, de buena disposición de ánimo, infunde amistad, alegría, ser humano que se posa sobre las tinieblas y surge como un faro que arroja luz.

Un hombre visionario y de corazón limpio, infundiendo sentimientos como un poema latente sin palabras.

De actitud mensurada, adecuadas relaciones humanas, es pensador, reflexivo, meditador, infunde principios morales a su familia de que reproduzcan los valores éticos y que acaten las leyes de la sociedad, que su misión es caminar recto para que puedan llegar lejos y sin tener que arrodillarse.

De actitud mensurada, adecuadas relaciones humanas, pensador, reflexivo, meditador, infunde principios morales a su familia de que reproduzcan los valores éticos y que acaten las leyes de la sociedad.

La gallina tiene que poner el huevo y cacarearlo, la vaca dar leche para alimentar a los humanos y el canario está obligado a cantar para alegrar y engalanar el entorno y a Pedro Espinal, les sobran cualidades, de las que a Sandoval les faltan.

El individuo que no se interesa por sus semejantes, es el que tiene mayores dificultades en la vida y causa las heridas más profundas a los demás, como la carreta lanzada hacia un barranco que causa ruidos, por va vacía.

De la boca de esos sujetos, como Sandoval, sin formación ni sensibilidad humana, es desde donde surgen todos los fracasos humanos.

Los hombres de buenos modales y pensamientos puros, como Espinal es donde siempre se manifiestan, se aprecian y se valoran los progresos del ser humano.

0 habrá que recordar el dicho de Pedro Animal y Sancho Panza para decir: No ladran, nos ladran.

0 aquel que reza; Al árbol que da frutos a ese es que hay que tirarles piedras.

Y como periodista de larga data, digo que la conciencia es para el comunicador social,  la sangre que fluye por las venas del organismo humano.

Es, esa misma conciencia la que ordena al hombre el uso fluido del lenguaje y de su fuero emana la verdad, la equidad, los sentimientos, la dignidad, la nobleza, la pulcritud y el decoro.

Evidentemente, que un hombre de conciencia recta, no comete jamás actos reprochables como los que están en la mente del señor Sandoval, cuyo único propósito es, satisfacer egocentrismo y apetencias personales.

Los medios de comunicación no deben emplearse para dañar reputaciones, ni atentar contra la  moral y las buenas costumbres de persona alguna, sino para educar y orientar mediante mensajes de altura moral.

El carácter, la personalidad y la conciencia de los seres humanos, se forman en el hogar materno y paterno y, ellos quedan selladas para toda la vida, sirviendo como ejemplo para transmitirlos a sus descendientes.

La familia, es la célula que determina la suerte de sus miembros y de la sociedad.

Es a través de éste núcleo que se fraguan las virtudes humanas, convirtiéndose en el laboratorio primigenio.

En países avanzados, cuando una criatura cae en el vientre de la madre, se les hacen exámenes y al hacer, los especialistas les practican estudios toráxicos a fin de determinar cómo será su comportamiento ante la sociedad.
El hombre está encarnado por la herencia biológica y cultural comunitaria, que se conforma de la unión matrimonial de sentimientos y moralidad, y en caso de que una de las dos falle, hay un desequilibrio emocional.

La familia y la sociedad es una unidad indisoluble que se articulan e influencia una con la otra.

Espinal es un ser humano que proviene de un hogar de padres equilibrados, educados, conscientes, rectos, regida por la disciplina, armonía y capacitada para aportar beneficios sustanciales a la sociedad, nunca jamás para distorsionar el morde como el que fue formado.

Estos modales se entretejen, surgiendo la interrelación prolonga y orientada hacia la vecindad, la escuela, el trabajo, el entorno, el crecimiento personal, empresarial y social, lo que determina su propio carácter, y él es un hombre de principios.

Contrario a lo que ocurre en el entorno de personas egocentristas, marcadas por prejuicios sociales, llena de maldad, frustraciones, capaz de que por sus mezquindades, aniquilan virtudes humanas y quiere transmitir sus malsanas acciones a los demás como ocurre con el abogado e insípido comunicador social, Luis Sandoval que ha querido enlodar el prestigio y honra del empresario Pedro Espinal.

La maldad no pare hembra, y jamás los dardos envenenados que ha lanzando contra el empresario Espinal, digno representante de los mejores intereses y un auténtico sabanero, no prosperarán.  

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