domingo, 6 de mayo de 2012


SEPULTADO CADAVERES ESPOSOS MURIERON EN ACCIDENTE DE TRANSITO EN NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS
Por JOSE ALFREDO ESPINAL
LOMA DE CABRERA, Dajabón. En medio del dolor y la tristeza por la muerte de sus seres queridos, fueron sepultados este domingo los restos de los esposos Jacobo Núñez, de 88 años de edad, y Ana Julia Martínez, de 86, fallecidos en un accidente de tránsito hace una semana en Nueva York, donde también perdieron la vida dos de sus hijas y tres nietos.
Los restos de los esposos Jacobo Núñez, de 88 años de edad, y Ana Julia Martínez, de 86, fallecidos en un accidente de tránsito hace una semana en Nueva York. Foto cortesía de Wilson Aracena.
Ambos recibieron cristiana sepultura en el cementerio de la comunidad natal, conocida comoLa Jagua, perteneciente al distrito municipal de  Manuel Bueno, de este municipio.
“No hay manera de recuperarse de esta tragedia”, dijo Ramón Núñez, uno de los hijos de la pareja.
Los restos de Jacobo Núñez y Ana Julia Martínez llegaron el sábado  al país, por  el Aeropuerto del Cibao, en Santiago, donde fueron recibidos alrededor de las 11:00 de la mañana por familiares, amigos, ejecutivos de la terminal y funcionarios dela Cancillería.
Cientos de personas vinieron desde distintas partes del país y se congregaron en la casa para dar el pésame a los familiares, especialmente a los hijos e hijas de la pareja.
Los cuerpos fueron colocados uno al lado de otro en la sala de la vivienda.
Jacobo Núñez y Ana Julia Martínez partieron el día 26  de abril hacia Nueva York para visitar a cinco de sus hijos que residen en sitios distintos de los Estados Unidos. Era la tercera ocasión en la que viajaban a visitar  a sus hijos.
Otro motivo del viaje a Nueva York de la pareja de ancianos era la primera comunión de su nieta Yazlyn González, quien murió en el  accidente, junto a su madre María Núñez, así como también su tía Nely Núñez y las hijas de esta última, Naily Rosario y Mailyn Rosario, sepultadas el viernes en Estados Unidos, luego de un funeral en la iglesia Saint Raymond, de El Bronx.

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